Domingo, 16 de Mayo de 2010
Trotamundos de Carabobo volvió a quedarse en el intento. En el año que denominaron del "fanático", el "Expreso Azul" quedó en deuda con su afición, luego de tener una temporada 2010 en la LPB llena de altibajos.
Más allá de haber logrado el objetivo primario de clasificar a la ronda de tercios de final, la cual lograron cabe destacar en la penúltima fecha del calendario, el periplo del elenco carabobeño dejó más dudas que certezas.
De más a menos
Pero las cosas no comenzaron del todo mal para Trotamundos, pues durante las primeras semanas de acción se mantuvo entre los punteros del torneo, eso sí, con un nivel de juego muy cambiante que no terminaba de carburar del todo.
Tras finalizada la sexta semana, es decir, la mitad de la zafra, los valencianos marchaban en la quinta casilla de la tabla con registro de 9 victorias y 8 derrotas, una actuación que pudo haber sido incluso peor si no es por la buena racha en casa donde Trotamundos tenía foja invicta de 6-0.
Jugadores como Richard Lugo y el puertorriqueño Alex Galindo mantuvieron en el camino al ?Expreso?, que ya en la segunda parte del torneo comenzó a padecer de mayores problemas y las deficiencias se notaron más.
Un bajón de nivel por parte de algunos jugadores claves, además de factores extradeportivos influyeron para que el conjunto debiera sufrir más de la cuenta. La situación llegó a su nivel más crítico al caer en el Forum ante Guaros 71-53, resultado que provocó una ?movida de mata? dentro de la plantilla con el despido del técnico Flor Meléndez por falta de química con los jugadores, Donell Taylor por bajo rendimiento y las renuncias de Galindo y Martín Osimani, hecho que al final no repercutió en demasía con las llegadas del estratega español Iván Déniz y los norteamericanos Julius Hodge y Danny Brown, quienes le cambiaron el rostro del equipo.
Hubo avances y retrocesos. Pese a barridas ante Toros y Gigantes, Trotamundos tuvo también puntos negativos al caer por escobazos ante Marinos, Panteras y Cocodrilos, lo que sumado a divisiones en calidad de local ante Guaros y Bucaneros prendieron las alarmas y dejaron un cierre muy comprometido.
Igual el equipo pudo sacar la casta y con tres victorias corridas en la semana final pudo alcanzar uno de los cupos a los playoff (por vez número 22 en su historia), empatados en el sexto peldaño con Panteras de Miranda con foja de 18-18, pero arriba al superarlos en la serie particular, aunque finalizar en el sexto y último lugar denota que las cosas no fueron del todo bien. Ya en los playoffs era previsible una caída ante un Cocodrilos de Caracas favorito que se llevó la serie por barrida de 4-0 (llevan 13 triunfos consecutivos sobre Trotamundos en las dos últimas campañas), aunque no con el dominio que se esperaba.
Algo para rescatar
Lugo y José ?Grillito? Vargas volvieron a ser los bastiones ofensivos de una nómina que siempre adoleció de profundidad para competir contra los más duros. Lugo vivió una excelente campaña al quedar entre los mejores anotadores de la campaña con 15,03 puntos por juego, además de ser segundo en rebotes y primero en bloqueos con media de 9,65 y 1,77 por juego, respectivamente. También en lo personal tuvo alegrías al sobrepasar la barrera de los 4.000 rebotes en la liga y luego logrando desplazar del segundo sitial histórico de nuestro baloncesto rentado a Richard Medina.
Vargas por su parte, si bien es cierto que terminó sexto en puntos (15,42), segundo en cestas dobles (60%), noveno en asistencias (2,94) y décimo en bolas ganadas (1,81), a diferencia de otras campañas tal vez perdió un poco su don de mando y liderazgo cuando el equipo necesitó más de su aporte.
El novato Javinger Vargas pese a los pocos minutos que pudo ver acción y la exaltación del número 13 para Allison García fueron otros dos aspectos rescatables en una temporada llena de sinsabores. Aunque fueron infructuosos los esfuerzos por contactar vía telefónica al presidente del club Germán Blanco Romero, éste ya había anticipado que podría haber cambios profundos y a decir por sus palabras, no es nada descabellado pensar que tal vez el equipo tenga nuevas caras para la próxima temporada.
Ese noveno título que se hace esquivo desde el año 2006 tendrá que esperar.
Ismael Guevara / El Carabobeño