Viernes, 16 de Enero de 2009
En el Forum de Valencia comenzaron a desempolvar los camerinos esta semana. Francisco Diez, gerente deportivo del Expreso Azul, comentó que la directiva afina los detalles para terminar la tarea que dejaron inconclusa en 2008.
"Tuvimos muchos inconvenientes la temporada pasada y por eso quedamos fuera en la semifinal. Pero haremos lo posible para que no se repita", dijo el ejecutivo, al tiempo que habló de las primeras incorporaciones.
El lunes el equipo de Carabobo empezó por poner orden en las oficinas para comunicarse con los jugadores importantes.
"Me atrevo a decir que Miguel Marriaga va a asombrar al baloncesto venezolano. El cambio de organización le vendrá bien a este jugador", dijo Diez acerca del pívot que se reportó hace tres días para ponerse en forma. El zuliano llegó al conjunto valenciano en una transacción que envió a Gaiteros al alero Alejandro Barrio.
Luego de una ronda eliminatoria de ensueño con 44 triunfos y 10 derrotas las lesiones afectaron al bando carabobeño, que no pudo contar en la postemporada con el entrenador argentino Guillermo Narvarte, estratega que fue asistente de la selección de Argentina en el Suramericano de Puerto Montt y en los Juegos Olímpicos de Pekín. "Eso no va a ocurrir ahora", aseguró Diez. "Narvarte tiene un contrato firmado por dos años y se quedará toda la campaña con nosotros".
El engranaje. Tomás Aguilera saludó a sus compañeros y aseguró que dentro de unos días se incorporará a los entrenamientos. José Vargas, que disputa los últimos encuentros en la liga de México con Monterrey, informó que se unirá al conjunto la próxima semana, mientras que Pedro Brito, que defiende a Aguascalientes, se presentará una vez culmine su compromiso en el circuito azteca.
Con figuras criollas de alto nivel el alto mando del Expreso no descarta repetir a algunos jugadores importados. "Mark Bortz (centro), Martín Osimani o Facundo Sucatzky (pilotos), y Joe Shipp (alero) están en la lista. Solo tenemos que esperar que terminen sus compromisos en sus ligas para acordar con ellos", explicó Diez.
Con Narvarte a tiempo completo, con Marriaga cerca de los tableros, y con un grupo que tiene un año más de experiencia, el alto mando de los azules espera levantar nuevamente el trofeo después de dos años. "El campeonato será muy fuerte, pero tenemos todo para lograr el campeonato", apuntó Diez, uno de los personajes importantes en la historia del baloncesto nacional.
El Nacional